Las empresas vinculadas al sector químico y a su cadena de valor cuentan con una nueva línea de ayudas destinada a impulsar proyectos de investigación aplicada y desarrollo tecnológico que permitan alcanzar un progreso tecnológico respecto al estado actual de la técnica.
La convocatoria contempla ayudas a fondo perdido de hasta 250.000 euros por proyecto para iniciativas que supongan un avance tecnológico y que puedan generar mejoras relevantes en ámbitos como la sostenibilidad, la descarbonización, la economía circular, la digitalización, los nuevos materiales o la optimización de procesos químicos.
La convocatoria permanecerá abierta desde el 6 de agosto hasta el 22 de septiembre de 2026 y cuenta con un presupuesto global de 800.000 euros.
Principales datos de la convocatoria
| Característica | Condiciones |
|---|---|
| Objeto | Proyectos de investigación aplicada y desarrollo tecnológico |
| Sector | Cadena de valor del sector químico |
| Presupuesto de la convocatoria | 800.000 € |
| Ayuda máxima | 250.000 € por proyecto |
| Presupuesto mínimo del proyecto | 120.000 € |
| Plazo de solicitud | 06/08/2026 – 22/09/2026 |
| Duración máxima | 30 meses |
| Modalidad | Subvención a fondo perdido |
| Régimen | Ayuda de minimis |
| Modalidad de participación | Individual o consorcio* |
| Consorcio* | Mínimo 2 empresas |
| Agentes TECNIO | Pueden participar como socios de transferencia tecnológica |
¿Qué proyectos pueden recibir estas ayudas?
La finalidad de la convocatoria es financiar proyectos de I+D con un elevado componente tecnológico y de riesgo, que permitan avanzar desde el conocimiento y las tecnologías existentes hacia soluciones nuevas o significativamente mejoradas.
El proyecto debe demostrar un progreso tecnológico respecto al estado del arte, utilizando para ello la metodología Technology Readiness Level (TRL) como referencia para determinar el grado de madurez de la tecnología y su evolución prevista durante el proyecto.
Por tanto, no se trata de una ayuda destinada a financiar una inversión productiva convencional. El proyecto debe incorporar actividades reales de investigación y/o desarrollo tecnológico, con una incertidumbre técnica que justifique la realización de actividades de I+D.
Las actuaciones pueden llegar hasta la fase previa a la industrialización y comercialización.
Investigación aplicada
Se incluyen actividades de investigación planificada y estudios dirigidos a obtener nuevos conocimientos y capacidades para desarrollar productos, procesos o servicios nuevos, o conseguir mejoras significativas sobre soluciones existentes.
Entre otras actuaciones, pueden incluirse:
- Desarrollo de nuevos productos, procesos o servicios.
- Mejora significativa de productos o procesos existentes.
- Desarrollo de componentes de sistemas complejos.
- Prototipos en laboratorio.
- Validación de tecnologías.
- Investigación sobre tecnologías genéricas.
- Desarrollo de soluciones digitales vinculadas al proyecto.
Desarrollo tecnológico
También se contemplan actividades destinadas a utilizar y combinar conocimientos científicos, tecnológicos y empresariales existentes para desarrollar productos, procesos o servicios nuevos o mejorados.
Pueden incluirse, por ejemplo:
- Definición conceptual y planificación.
- Diseño y documentación de nuevos productos o procesos.
- Desarrollo de prototipos.
- Demostraciones.
- Pruebas piloto.
- Ensayos.
- Validación en entornos representativos.
- Escalado de soluciones.
- Desarrollo de prototipos con potencial de utilización comercial cuando cumplan las condiciones establecidas.
No se consideran desarrollo tecnológico las modificaciones habituales o periódicas de productos, líneas de producción, procesos o servicios existentes.
¿Qué sectores y actividades forman parte de la cadena de valor química?
Uno de los aspectos más interesantes de esta convocatoria es que no se limita exclusivamente a empresas químicas.
También pueden participar empresas de otros sectores cuando desarrollen soluciones que tengan un impacto relevante sobre la competitividad, sostenibilidad, descarbonización, circularidad o digitalización de la cadena de valor del sector químico.
La cadena de valor contemplada en la convocatoria abarca siete grandes ámbitos.
| Ámbito | Ejemplos de actuaciones |
|---|---|
| 1. Materias primas | Materias primas fósiles, minerales, biológicas, subproductos, residuos, catalizadores y reactivos |
| 2. Procesos químicos | Química básica, intermedia, fina, especialidades, síntesis, catálisis, ingeniería de procesos |
| 3. Materiales avanzados | Polímeros, composites, resinas, nanomateriales y materiales funcionales |
| 4. Productos químicos | Formulación, nuevos productos, escalado, validación, control y monitorización |
| 5. Procesos industriales | Automatización, IA, smart manufacturing, gemelos digitales, simulación y descarbonización |
| 6. Circularidad y sostenibilidad | Reciclaje químico, valorización de residuos, recuperación de materias primas, agua, hidrógeno y renovables |
| 7. Servicios al ecosistema químico | Logística, ingeniería, ensayos, validación, pilotos y servicios avanzados de I+D+i |
1. Materias primas y recursos
La convocatoria contempla proyectos relacionados con la obtención, preparación y aprovechamiento de materias primas utilizadas en la industria química.
Esto incluye materias primas fósiles, minerales y biológicas, así como aquellas procedentes de subproductos, residuos, corrientes residuales o materias primas secundarias.
También pueden tener cabida tecnologías para el aprovechamiento de corrientes sólidas, líquidas y gaseosas, así como el desarrollo de reactivos, catalizadores e intermedios químicos.
2. Nuevos procesos y productos químicos
Otro de los grandes bloques corresponde al desarrollo de procesos de producción química y nuevos productos.
Se incluyen ámbitos como:
- Química básica e intermedia.
- Química fina y especialidades.
- Síntesis química.
- Procesos electroquímicos.
- Procesos bioquímicos y fotoquímicos.
- Biotecnología.
- Catálisis.
- Ingeniería de reacciones.
- Nuevas moléculas y formulaciones.
- Productos químicos y bioquímicos avanzados.
- Productos farmacéuticos y auxiliares.
3. Materiales avanzados
Los proyectos relacionados con nuevos materiales también tienen un espacio destacado.
Entre otros, pueden incluirse desarrollos relacionados con:
- Polímeros y copolímeros.
- Elastómeros.
- Plásticos y caucho.
- Composites y resinas.
- Materiales funcionales.
- Materiales inteligentes.
- Nanomateriales.
- Materiales destinados a aplicaciones energéticas, electrónicas, ambientales, biomédicas o industriales.
Además, estos materiales pueden proceder de fuentes biológicas o circulares, entre otras alternativas.
4. Formulación, transformación y validación
También son susceptibles de apoyo los proyectos destinados a avanzar en la formulación y transformación de productos químicos, especialmente cuando exista una necesidad de validación tecnológica.
Se incluyen actuaciones de piloto, escalado, demostración y validación precomercial, así como tecnologías relacionadas con el control, la seguridad y la monitorización.
5. Digitalización, automatización y descarbonización
La convocatoria también puede resultar especialmente interesante para empresas tecnológicas que desarrollen soluciones aplicables a la industria química.
Entre las tecnologías contempladas aparecen:
- Inteligencia artificial aplicada.
- Smart manufacturing.
- Gemelos digitales.
- Simulación.
- Control avanzado de procesos.
- Automatización industrial.
- Tecnologías de separación y purificación.
- Recuperación y tratamiento.
- Electrificación de procesos.
- Eficiencia energética.
- Sustitución de materias primas.
- Captura, utilización y almacenamiento de carbono (CCUS).
Esto permite que determinados proyectos de digitalización industrial puedan encajar cuando exista un verdadero componente de I+D y un impacto tecnológico sobre la cadena de valor química.
6. Economía circular y transición energética
La circularidad y la sostenibilidad constituyen otro de los grandes ámbitos de la convocatoria.
Pueden plantearse proyectos relacionados con:
- Ecodiseño.
- Reciclaje químico.
- Reciclaje mecánico.
- Valorización de residuos y subproductos.
- Recuperación de disolventes.
- Recuperación de materias primas secundarias.
- Nuevos materiales a partir de recursos reciclados.
- Reducción de emisiones.
- Tratamiento de agua industrial.
- Reutilización y recirculación de agua.
- Tratamiento de efluentes.
- Integración de energías renovables.
- Hidrógeno.
- Nuevos vectores energéticos.
¿Quién puede solicitar estas ayudas?
La convocatoria permite una participación amplia.
Pueden ser beneficiarias empresas de la industria química y empresas de otros sectores que desarrollen soluciones con un impacto relevante sobre la cadena de valor química.
Por tanto, una empresa tecnológica, industrial, energética o de ingeniería podría tener cabida si su proyecto genera un impacto demostrable sobre la competitividad, sostenibilidad, digitalización, circularidad o descarbonización del sector químico.
La participación puede realizarse mediante:
- Un proyecto individual de una empresa.
- Un proyecto cooperativo entre un mínimo de 2 empresas.
- Proyectos que incorporen agentes de transferencia tecnológica con acreditación TECNIO.
Antigüedad mínima
En el caso de las empresas, deberán tener al menos dos años de vida en la fecha de solicitud.
La antigüedad se determina tomando como referencia la fecha de constitución e inscripción de la empresa en el Registro Mercantil o registro equivalente.
Requisito de solvencia
Las empresas que planteen un gasto subvencionable igual o superior a 400.000 euros deberán superar, además, los criterios establecidos para acreditar su aptitud financiera.
Presupuesto mínimo y estructura de los proyectos
El proyecto deberá contar con un presupuesto subvencionable mínimo de 120.000 euros.
En proyectos cooperativos, el presupuesto se distribuirá entre las entidades participantes, pero existen límites de concentración:
- Ninguna entidad puede concentrar más del 70% del gasto subvencionable total.
- Los agentes TECNIO no pueden superar el 50% del gasto subvencionable.
La duración máxima será de 30 meses, contados desde la fecha de cierre de la convocatoria de 2026.
No se contempla la posibilidad de ampliar este plazo.
¿Qué gastos son subvencionables?
La convocatoria está orientada a financiar los costes directamente vinculados a las actividades de I+D.
| Gasto | Condiciones |
|---|---|
| Personal técnico propio | Investigadores, técnicos y auxiliares con contrato laboral dedicados al proyecto |
| Personal TECNIO | Personal del agente TECNIO dedicado al proyecto |
| Colaboraciones externas | Investigación, desarrollo tecnológico, ingeniería, diseño o ensayos |
| Otros gastos directos de I+D | Gastos directamente relacionados con la ejecución del proyecto |
| Gastos indirectos | 7% automático sobre el coste de personal |
| Auditoría | Hasta 2.000 € por proyecto |
Las colaboraciones externas contratadas por empresas están limitadas al 50% del presupuesto subvencionable aceptado.
Por el contrario, no se consideran subvencionables las compras de equipos, amortizaciones ni gastos asociados a espacios, de acuerdo con las exclusiones establecidas en las bases.
Además, el personal imputado al proyecto debe estar vinculado mediante contrato laboral y realizar tareas técnicas relacionadas con la I+D. No se admiten como personal elegible las prácticas, la formación o el personal administrativo.
Intensidad de las ayudas
La intensidad depende tanto de la naturaleza de la actividad como del tamaño de la empresa.
| Beneficiario | Investigación aplicada | Desarrollo tecnológico | Auditoría |
|---|---|---|---|
| Pequeña empresa | 70% | 45% | 100% |
| Mediana empresa | 60% | 35% | 100% |
| Gran empresa | 50% | 25% | 100% |
| Agente TECNIO | 100% | 100% | 100% |
La diferencia entre investigación aplicada y desarrollo tecnológico es especialmente relevante a la hora de calcular correctamente la ayuda potencial del proyecto.
Ayuda máxima: 250.000 euros
La subvención no podrá superar en ningún caso los 250.000 euros por proyecto.
En el caso de proyectos en los que participen varios agentes TECNIO, la ayuda destinada conjuntamente a estos agentes estará limitada a 100.000 euros en total.
Si la aplicación de los porcentajes de intensidad genera una ayuda superior a los 250.000 euros máximos, se realizará el ajuste correspondiente sobre las empresas participantes, sin reducir la ayuda calculada para los agentes TECNIO.
Régimen de minimis: un aspecto clave
Esta convocatoria está sometida al régimen de ayudas de minimis. Esto significa que una empresa no podrá recibir más de 300.000 euros de ayudas de minimis durante un periodo de tres ejercicios fiscales, considerando el ejercicio en curso y los dos anteriores.
¿Qué tipo de empresas pueden encontrar una oportunidad en esta convocatoria?
La amplitud de la cadena de valor hace que la convocatoria pueda resultar interesante para perfiles empresariales muy diferentes.
Especialmente para empresas que estén desarrollando proyectos relacionados con:
Nuevos materiales | Química avanzada | Biotecnología | Catálisis | IA industrial | Gemelos digitales | Automatización | Descarbonización | CCUS | Economía circular | Reciclaje químico | Hidrógeno | Eficiencia energética | Nuevos procesos productivos | Valorización de residuos | Recuperación de materias primas | Tratamiento de agua | Nuevas formulaciones | Tecnologías de producción
Un punto especialmente relevante es que no es necesario que la empresa solicitante sea estrictamente una empresa química. Lo determinante es que el proyecto de I+D tenga una conexión e impacto claro sobre la cadena de valor del sector químico.
Claves para valorar si un proyecto encaja
Antes de presentar una solicitud conviene analizar al menos cinco aspectos:
- Componente de I+D: el proyecto debe superar la innovación o mejora rutinaria y abordar una incertidumbre tecnológica real.
- Progreso tecnológico: debe poder explicarse cuál es el estado del arte actual y qué avance tecnológico se pretende alcanzar.
- TRL: es importante justificar adecuadamente el nivel de madurez tecnológica de partida y la evolución prevista.
- Impacto en la cadena de valor química: especialmente relevante para empresas que no pertenecen directamente al sector químico.
- Estructura económica: debe revisarse la elegibilidad de los gastos, las intensidades aplicables, el límite de 250.000 euros y la disponibilidad de margen de minimis.
Las empresas interesadas disponen de un plazo relativamente limitado para preparar la memoria técnica, definir correctamente las actividades de I+D y estructurar el presupuesto. El plazo de solicitud permanecerá abierto hasta el 22 de septiembre de 2026.
Con un presupuesto global de 800.000 euros, una ayuda máxima de 250.000 euros por proyecto y unas intensidades que pueden alcanzar el 70% para pequeñas empresas en investigación aplicada, esta convocatoria puede representar una oportunidad especialmente interesante para compañías que estén desarrollando tecnologías químicas, nuevos materiales, procesos industriales avanzados o soluciones de sostenibilidad y digitalización aplicadas a la industria química.
La clave será demostrar que el proyecto no constituye una inversión convencional, sino un verdadero proyecto de investigación aplicada o desarrollo tecnológico con un progreso tecnológico claramente identificable. Si no quieres perderte nada acerca de nuevas convocatorias que encajen con tu empresa registrate gratuitamente en la plataforma de innovación innovating.works.

Daniel Claudio es graduado en ciencias experimentales con máster en biotecnología de la salud por el CESIF. Tiene más de 5 años de experiencia en la financiación de la I+D+i a nivel nacional y europeo.
